Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2022

CUANDO “NO” TE AMAS...BUSCAS SIEMPRE QUE TE QUIERAN

La madre de todas tus neurosis, depresiones, frustraciones, tristezas, miedos, inseguridades, resistencias, fracasos y patologías. Se deben principalmente....a que te has pasado demasiado tiempo negando tu ser. De ahí, parte...que sientas un inmenso vacío. Y que mires en la dirección equivocada, pretendiendo inútilmente taparlo con otra persona.  Y es que no hay amor suficiente en éste mundo 🌎 para sanar todo el dolor que sientes...por no saber amarte a ti mism@. Piénsalo bien: ¿cómo vas a poder dar amor a tu pareja o a quien sea, si no tienes nada que ofrecer para ti? Sólo puedes dar lo que tienes. Y sólo tienes...lo que te das a ti mism@ primero.  Para amar a otro ser humano....has de empezar por amarte a ti. Tu frustración, es que no sabes cómo hacerlo. En la escuela te dijeron aquello de; “Amar a tu prójimo como a ti mismo”. El problema tuyo, es que intercambiaste el orden. Lo cierto, es que nadie te ha enseñado nunca cómo amarte, con lo que no tienes ni idea de lo que es el verda...

¡Soy de otro cuento!

¡Soy de otro cuento! no conozco el país de las maravillas, ni tengo la belleza de Blancanieves, tampoco el pelo largo de Rapunzel...¡no canto como la sirenita!. Yo vengo de otro lugar, ¡soy de otro cuento!... Uno ¡llamado realidad!, donde las princesas se rescatan solas y besan sapos que nunca se volverán príncipes. ¡No buscamos un príncipe!...queremos un hombre de verdad, un ogro como Shrek, ¡que se juega la vida por su Fiona!...un loco...¡un Quijote de la Mancha!, que pelea a muerte por su amada Dulcinea. ¡No queremos siete enanos!, tampoco palacios y castillos, ¡nos basta un ser como la bestia!...que nos ame como él ama a la bella. ¡Soy de otro cuento!, uno mucho más bello, donde no hay dragones, ni hadas madrinas, tampoco pócimas de amor, ni hechizos que te solucionen la vida. Mi cuento no siempre termina en...¡Fueron felices para siempre!, aquí se llora, y muchas veces se sufre, pero se aprende. Lo que sí hay en mi cuento...¡Es magia!. Puedo romperme, quedar hecha pedazos, ¡pero r...