Las segundas oportunidades nunca son buenas, nunca vuelven por amor, vuelven cuando la culpa, el remordimiento y la soledad le nublan los pensamientos y los hace pisar sus peores miedos. Nunca vuelven por que extrañen, vuelven porque el olvido los alcanzó y se sienten vacíos, pero nada trae el que regresa, porque ya no le alcanza. El que regresa se vuelve egoísta, exige perdón y fiesta de bienvenida, cuando esta más que clausurada la entrada que un día dejo, al salir por esa puerta. El que se va no vuelve, nunca regresa, regresa esa sombra desdibujada de un alguien que sólo simuló ser, que no fue capaz de asentar sus sueños en la realidad, pero nunca vuelve. El que regresa nunca vuelve, lleva a cuestas todo lo que perdió, pero no trae nada, le falta amor. 🌻