Siempre creo en Dios, el está en cada paso de mi vida junto a la luna que me endulza las noches, escucha mis alegrías y penas.
Me dijeron que no puedo hacer nada al respecto, para aliviar el dolor peor revivir ese ser querido.
Ese día temblé ...
Recuerdo tantas lágrimas
Qué solo son un desahogo en mi corazón.
Llegué a odiar aquello que solo me calma me abraza y me deja dormida.
Me sentí inútil.
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