Lo sé.
Sé que nunca más volveré a encontrarme con nada ni nadie que me inspire pasión.
Ya sabes, enamorarte de alguien es una proeza.
Hay que tener una energía, una generosidad, una ceguera, PACIENCIA… Incluso hay un momento, al principio, en el que hay que saltar un precipicio:
-si reflexionas, no lo haces.
Sé que nunca volveré a saltar!!!

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